11 abril, 2019 Incrementa Marketing

Boda en Hacienda Molino de la Boticaria: Enrique Hidalgo y Lourdes

En esta boda en Hacienda Molino de la Boticaria vivimos la majestuosidad de una decoración irrepetible.

Las fotos de esta boda en Hacienda Molino de la Boticaria hablan por sí solas: hoy día, el lujo en una boda lo pone una decoración diseñada con un gusto exquisito, y ese gusto exquisito es el de nuestro amigo Enrique Hidalgo

No quitamos mérito, por supuesto, a los atuendos de novios e invitados, ni tampoco a una variedad gastronómica que, para los más foodies, da sentido al encuentro.

Decoración en cada rincón

En esta boda en la hacienda Molino de la Boticaria, no quedó un sólo rincón sin decorar, hasta el más mínimo detalle. En la sala anexa, al comedor, que acogió la fiesta posterior, parecía que, de un momento a otro, iban a empezar a desfilar modelos para una boutique de alta costura.

El techo se caía de hojas verdes, con unas imponentes lámparas de estilo árabe que iluminaban toda la estancia complementado de un escenario de guirnaldas de plantas, que tampoco faltaron en el espacio chill.

Tampoco el centro de las mesas se quedó vacío. Los jarrones de cristal con velas en su interior no solo eran estéticos, sino que proporcionaban una luz suave y romántica muy acorde. Las composiciones vegetales, tanto altas como bajas, daban un toque primaveral, silvestre.

Es cierto que la decoración y la temática cada vez juegan un papel más relevante en las bodas, pero seguimos dando prioridad absoluta a lo que mejor se nos da: nuestro servicio. Muy concurridas estuvieron, por ejemplo, las mesas de la recepción, repletas de aperitivos dulces y salados que cada uno mezcló como quiso: dátiles, pan tostado, quesos, fruta deshidratada…

Una boda en Hacienda Molino de la Boticaria muy especial

La verdad es que no todos los días se hace un montaje de este calibre. Los novios tenían claro que la ambientación era parte esencial en su boda y, como tenemos un trato especialmente cercano con ellos, nos involucramos de lleno en la tarea.

Lo cierto es que la implicación no es algo que pueda atestiguar solo la pareja compuesta por Enrique y Lourdes.

Somos muy conscientes de que nuestras parejas se ponen en nuestras manos por nuestra experiencia y capacidad de marcar la diferencia, y en eso trabajamos cada día y seguimos innovando.

Desde aquí desear a Enrique y Lourdes toda la felicidad del mundo, porque se la merecen y porque gracias a su cercanía y su trato nuestra relación seguirá siendo muy especial y siempre recordaremos su boda con mucho cariño y una sonrisa perpetua.

Un montaje increíble y un gusto exquisito que no se ve todos los días.

Catering Las Torres

Boda en Hacienda Molino de la Boticaria

 

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