6 julio, 2018 Catering Las Torres

Boda en las Setas de la Encarnación

Boda en las Setas de la Encarnación

Una Boda en las Setas de la Encarnación, original y diferente. La concepción del espacio y la ejecución del proyecto estuvieron envueltas en polémica, y hay quien sigue sin entender cómo casa su vanguardismo en una ciudad con estilos arquitectónicos tan clásicos, con la historia de la ciudad. Es cuestión de gustos, pero está claro que las Setas de la Encarnación en Sevilla, ajenas al debate, ven pasar y estar a miles de personas cada día. Se ha convertido en uno de los puntos más populares de la ciudad y un entorno ideal para eventos especiales.

Hasta las Setas nos fuimos de la mano de Ana y Juanlu, una pareja que ha demostrado su gran gusto, y no solo por esta elección.

Boda en las Setas de la Encarnación

Metropol Eventos dispone todo lo necesario para que parejas como la conformada por Ana y Juanlu puedan hacer realidad su sueño. La ubicación es envidiable, en pleno centro de Sevilla. Su mirador tiene un acceso privado y unas vistas únicas de la ciudad.

A eso se unen espacios interiores acristalados, una terraza y pasarelas que dan mucho juego en cuanto a uso, para conseguir configurar el evento perfecto. Y todo sin molestias, sin que ni los visitantes ni la celebración de eventos paralelos puedan restar a lo que han planeado los novios. Debemos confesar que la boda nos encantó.

 

Catering Las Torres, a la altura del lugar

Nuestra profesionalidad está garantizada siempre, pero no todos los espacios pueden tratarse de la misma manera. Unos son más amplios, otros más históricos, otros más modernos, otros más exclusivos… Y, para conseguir que la boda siga un hilo conductor bien armonizado, la decoración o la elección del menú deben adaptarse bien, ser pensados con detenimiento.

Para esta boda en las Setas de la Encarnación, montamos un salón con una decoración romántica, predominio del blanco, acorde a la cantidad de luz que entraba por las ventanas, y que hiciera resaltar la primaveral mantelería, con flores en diversos tonos.

La discreción y la sofisticación eran también máximas, porque el espacio no necesita nada más. Para el centro, bastaba con una base de madera natural, paniculata, algo de verde y diferentes flores, como rosas blancas o lilas.

Muchas flores también en la mesa de quesos, bien dispuesta y contundente, colorida y chic. Su sola visión invitaba a picar, como sucedió con la mesa dulce. Las bebidas, por otra parte, permanecían bien frías en bateas con hielo picado.

Para la recepción, solo los manjares pueden abrir boca: chips de piña, clásicos y suculentos montaditos, rico jamón, platitos de pulpo en su salsa…

En definitiva, una boda a disfrutar con los cinco sentidos. ¡Felicidades, pareja!

 

Esperamos que os gusten tanto como a nosotros estas bonitas fotos de Aida y Víctor 

 

Catering Las Torres

Boda en las Setas de la Encarnación